Llegué a Israel por primera vez a los diecinueve años y a primera vista no me gustó. No llegué con ninguno de esos viajes tipo Taglit ni nada por el estilo. Llegué con una beca para estudiar música, que ni siquiera era para judíos. De hecho me metieron en una clase en la que todos eran goyim menos yo. Goyim significa "naciones", pero en la práctica es el equivalente en hebreo a "muggles" en Harry Potter. Osea no-judíos. Pero no tiene nada despectivo de por sí, a menos que se diga específicamente con esa connotación. Lo cual a decir verdad a menudo se hace, sobre todo en ámbitos ultra-ortodoxos. Yo además de crecer entre goyim, y practicamente como goy, crecí músico. Mis papás son músicos en la orquesta de Córdoba. De chico me mandaron a un colegio de músicos, y después al conservatorio a estudiar corno, para que tuviera un oficio. Ellos estudiaron música en una universidad de Estados Unidos en la que hicieron muchos amigos de todas partes del mundo. Uno de ellos, ...