El incidente del reservista profanando una estatua de Cristo en el sur del Líbano no me deja en paz. Como reservista, estoy convocado a servir también en el sur del Líbano dentro de diez días. Da miedo, me jode el semestre, pero voy igual —con sentimientos encontrados, porque no queda otra, por lealtad a los amigos, porque es parte de quien soy—. Pero no puedo parar de pensar en el incidente infame con la estatua de Cristo. El soldado con el martillo tenía en la foto el mismo uniforme que yo me voy a estar poniendo dentro de una semana y media. Hice Aliá a Israel desde Argentina hace casi 8 años. No estaba obligado a servir, pero lo hice igual, y nunca me sentí tan orgulloso como la primera vez que me puse ese uniforme. Ese uniforme que este soldado profanó, junto con el símbolo de Cristo. Me une a los cristianos el ver en esa foto una ofensa a aquello que para mí es más sagrado. Escribo esto para ver si, sacándome la bronca de la panza, consigo concentrarme en lo que ten...